Hola a todos^^. La verdad es que esta nota es sobre todo para agradeceros vuestro apoyo y seguimiento a mi fanfic. Algunos desde el principio y otros después, pero lo importante es que sé que estáis ahí para leerme. Muchas gracias por visitarme y a esas personas que me hicieron publicidad y a los que me agregáis a tuenti diciéndome que os gusta. Pues, no os imagináis lo mucho que me llega saber que yo {persona cualquiera}, tengo seguidores haha.
Recordaros a todos que podéis agregarme a tuenti : Pilaria Shephard Djoko, a facebook Pilaria Shephard Djoko-Shadows, seguirme en twitter @_LittleAlice_ , o ver mi videoblog en youtube: PilariaLostie. Clicando en los nombrecitos vais directos al enlace ;).
E informaros de que dentro de unos cuantos capítulos, acabaré el fanfic...PERO...Tengo otro listo sobre Avenged Sevenfold ^^. Espero que no me abandonéis, y lo leáis también ^^.
Un saludo a todos y gracias :D
Todo el contenido del fanfic, excepto los grupos, marcas y personas es un mero producto de la imaginación de Pilaria Shephard Djoko ;)
11.1.12
7.1.12
"The World On Fire" { Cap.33 - Parte 3}
Le conté a Andy medio por señas y en inglés todo lo que nos había ocurrido a mí y a los chicos y el plan de colarnos en el hotel solo para poder verles. Se sorprendió un poco por todo aquel jaleo y el modo en que lo habíamos planeado todo.
-Bueno...- me rasqué el cabello después de aquella mini-conversación y me palpé el cuello con los dedos. Estaba en frente de mi ídolo y no sabía que decirle. Me sentía bastante estúpida. Demasiado, diría yo. ESTABA DELANTE DE ANDY!. Los nervios estaban a flor de piel y me había costado bastante hablar con él. Me preguntó mi edad, de donde era, otros grupos que me gustaban, desde cuando conocía el grupo, y unas cuantas cosas más sobre mí. Le pregunté por Juliet, y al notar su mirada de enfado y tristeza pude notar que algo no iba bien entre ellos y efectivamente lo habían dejado hacía un par de meses, solo que ninguno de los dos había twitteado sobre ello. "I'm sorry" le contesté al oír su historia, pero me dijo con una mirada que no importaba y que lo dejara pasar, para luego decirme con palabras que ella misma se lo había buscado por "bitch". Me reí levemente por aquello, luego me sentí mal, pero al ver que él también se reía, nos reímos los dos juntos.
Al cabo de unos diez , quince minutos Bryan y Vidal llegaron y al verme hablando con Andy como dos amigos de toda la vida se quedaron petrificados y con las bocas abiertas. Me reí por la estampa que me suponía verlos así y se los presenté a Andy. Fue bastante agradable con nosotros y después de un rato de charleta con los tres, me cogió de la mano e indicando a Bryan y Vidal que lo siguieran nos llevó hasta su habitación. 3339. Esa era la habitacion de Black Veil Brides. Sonreí amplísimamente cuando abrió la puerta y nos encontramos con Jake, Jinxx, Ashley , CC y además Sammi Doll, la novia de Jinxx. Saludé a todos y empecé a pedirles que me firmaran los discos, además saqué la cámara y me volví loca, todo eso, sin perder de mi campo visual a Andy.
Hubo un momento en el que miré a Bryan, en su rostro pude encontrar al misma felicidad que la mía y eso me llenó plenamente. Le regalé una sonrisa y con ella y la suya de respuesta pude comprender que ya no estaba enfado y que todo entre nosotros estaba bien.
-Bueno...- me rasqué el cabello después de aquella mini-conversación y me palpé el cuello con los dedos. Estaba en frente de mi ídolo y no sabía que decirle. Me sentía bastante estúpida. Demasiado, diría yo. ESTABA DELANTE DE ANDY!. Los nervios estaban a flor de piel y me había costado bastante hablar con él. Me preguntó mi edad, de donde era, otros grupos que me gustaban, desde cuando conocía el grupo, y unas cuantas cosas más sobre mí. Le pregunté por Juliet, y al notar su mirada de enfado y tristeza pude notar que algo no iba bien entre ellos y efectivamente lo habían dejado hacía un par de meses, solo que ninguno de los dos había twitteado sobre ello. "I'm sorry" le contesté al oír su historia, pero me dijo con una mirada que no importaba y que lo dejara pasar, para luego decirme con palabras que ella misma se lo había buscado por "bitch". Me reí levemente por aquello, luego me sentí mal, pero al ver que él también se reía, nos reímos los dos juntos.
Al cabo de unos diez , quince minutos Bryan y Vidal llegaron y al verme hablando con Andy como dos amigos de toda la vida se quedaron petrificados y con las bocas abiertas. Me reí por la estampa que me suponía verlos así y se los presenté a Andy. Fue bastante agradable con nosotros y después de un rato de charleta con los tres, me cogió de la mano e indicando a Bryan y Vidal que lo siguieran nos llevó hasta su habitación. 3339. Esa era la habitacion de Black Veil Brides. Sonreí amplísimamente cuando abrió la puerta y nos encontramos con Jake, Jinxx, Ashley , CC y además Sammi Doll, la novia de Jinxx. Saludé a todos y empecé a pedirles que me firmaran los discos, además saqué la cámara y me volví loca, todo eso, sin perder de mi campo visual a Andy.
Hubo un momento en el que miré a Bryan, en su rostro pude encontrar al misma felicidad que la mía y eso me llenó plenamente. Le regalé una sonrisa y con ella y la suya de respuesta pude comprender que ya no estaba enfado y que todo entre nosotros estaba bien.
"The World On Fire" {Cap. 33 - Parte 2}
Estaba conmocionada, nerviosa y el corazón quería salírseme del pecho para salir corriendo. Mis piernas temblaban, hasta unas lágrimas se escapaban de mis ojos. Desde luego me había metido en un grandísimo lío. Suspiré, con la mirada perdida en el suelo, sin escuchar nada, sumida en mis malos pensamientos y sin quererme levantar del suelo para no encontrarme con los problemas de cara.
- Are you OK? - me preguntó una voz que me antojaba la mar de conocida.
- Eing?- me quedé parada. ¿El gerente me hablaba en inglés?. No, no quería mirar, por lo cual mi vista seguía clavada en el suelo. Pero, una mano blanquecina y enguantada apareció delante de mi vista, para ofrecerme ayuda para levantarme. - No puede ser...- murmuré mirando aquella mano que me era MUY conocida. Esos guantes, esos dedos, esas pulseras..., - ¿Andy?- levanté la vista entonces rápidamente, para encontrarme, en efecto y cara a cara con mi Dios.
- Yes...What's your name?- me preguntó, aún ofreciéndome su mano, que no dudé ni un instante en agarrar. Al ser levantada con fuerza por su brazo me quedé bastante cerca de su cuerpo por el movimiento de tirar de él. Me quedé con la respiración contenida y aún con mi mano agarrada a la suya.
-Emm...Pilar...My name is Pilar...- susurré nerviosa. Le miré de arriba a abajo en estado de shock y con la adrenalina fluyendo por mis venas a un ritmo casi kilométrico.
- Nice to meet you. - susurró con su preciosa sonrisa surcando su rostro. Me soltó entonces, y deslizo sus dedos por su cabello peinándose y recolocándose el pelo, aunque él siempre lo llevaba revuelto.
-Mmmm...M-m...me too...- sonreí de forma estúpida perdiéndome por unos segundos en su mirada azulada. Dios, realmente era tan precioso en persona como en las fotografías. Me pellizqué por detrás de la espalda sin que él lo notara, pensando que aquello era un bello sueño del que no quería despertar.
- Mmm... How are you? ... Are you hurt? - me preguntó si estaba herida, seguramente por la caída que había tenido al impactar con él. Negué con la cabeza, mordiéndome el labio, que me temblaba de tenerle justo en frente de mí.
- No... mm... I'm a fallen angel...- susurré mirándole de nuevo a los ojos.
-Ohh...- sonrió de forma tremendamente coqueta y no pude evitar sonreír por verle a él hacerlo. Fue en ese momento cuando me llegó el mensaje respuesta de los chicos: " Estás bien?. Dónde estás?, nosotros estamos por el pasillo de las habitaciones 3340 - 3350". Con una mirada me fijé en el pasillo contestándoles que estaba en uno más adelante, y que tenía una gran sorpresa para ambos.
- Are you OK? - me preguntó una voz que me antojaba la mar de conocida.
- Eing?- me quedé parada. ¿El gerente me hablaba en inglés?. No, no quería mirar, por lo cual mi vista seguía clavada en el suelo. Pero, una mano blanquecina y enguantada apareció delante de mi vista, para ofrecerme ayuda para levantarme. - No puede ser...- murmuré mirando aquella mano que me era MUY conocida. Esos guantes, esos dedos, esas pulseras..., - ¿Andy?- levanté la vista entonces rápidamente, para encontrarme, en efecto y cara a cara con mi Dios.
- Yes...What's your name?- me preguntó, aún ofreciéndome su mano, que no dudé ni un instante en agarrar. Al ser levantada con fuerza por su brazo me quedé bastante cerca de su cuerpo por el movimiento de tirar de él. Me quedé con la respiración contenida y aún con mi mano agarrada a la suya.
-Emm...Pilar...My name is Pilar...- susurré nerviosa. Le miré de arriba a abajo en estado de shock y con la adrenalina fluyendo por mis venas a un ritmo casi kilométrico.
- Nice to meet you. - susurró con su preciosa sonrisa surcando su rostro. Me soltó entonces, y deslizo sus dedos por su cabello peinándose y recolocándose el pelo, aunque él siempre lo llevaba revuelto.
-Mmmm...M-m...me too...- sonreí de forma estúpida perdiéndome por unos segundos en su mirada azulada. Dios, realmente era tan precioso en persona como en las fotografías. Me pellizqué por detrás de la espalda sin que él lo notara, pensando que aquello era un bello sueño del que no quería despertar.
- Mmm... How are you? ... Are you hurt? - me preguntó si estaba herida, seguramente por la caída que había tenido al impactar con él. Negué con la cabeza, mordiéndome el labio, que me temblaba de tenerle justo en frente de mí.
- No... mm... I'm a fallen angel...- susurré mirándole de nuevo a los ojos.
-Ohh...- sonrió de forma tremendamente coqueta y no pude evitar sonreír por verle a él hacerlo. Fue en ese momento cuando me llegó el mensaje respuesta de los chicos: " Estás bien?. Dónde estás?, nosotros estamos por el pasillo de las habitaciones 3340 - 3350". Con una mirada me fijé en el pasillo contestándoles que estaba en uno más adelante, y que tenía una gran sorpresa para ambos.
"The World On Fire" {Cap.33 - Parte 1}
Seguía andando sola y además perdida por los largos pasillos del hotel. Palpaba mi móvil ; guardado en mi bolsillo; con ansia, esperando una llamada de auxilio, salvación o lo que fuera. Tenía miedo, debía de admitirlo. Estaba sola, al desamparo del peligro. Nada más de imaginar que aquel gerente podía aparecer de repente por mi espalda, atraparme y llevarme a la policía, mi corazón latía a un ritmo desenfrenado. Suspiré profundamente y continué con un paso silencio, aunque torpe.
Pasaban los minutos, el pasillo se me antojaba más angosto y el techo más bajo. Huéspedes entraban y salían de sus habitaciones, mirándome de una forma normal, que para mí era extraña. Movida por aquel miedo irracional, comencé a correr, topándome más de una vez con una de esas puertas que separaban las series de pasillos. El problema sucedió cuando una de esas veces me choqué con el mismo gerente del hotel.
-¿Quién eres tú?, ¿qué haces aquí?- me preguntó de forma inquisitiva, interrogadora y con un tono amenazador.
- Y-yo...Esto...Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaah!- comencé a correr en dirección contraria de forma alocada. Ni siquiera miraba por donde corría, solamente escuchaba los gritos de aquel hombre cincuentón detrás de mí, pidiéndome que parara y unas cuantas explicaciones. Aún así, yo corrí y corrí, cual gacela perseguida por un león en la sabana africana.
Tras correr varios metros y pasillos me paré en uno de color azul, apoyando mi espalda contra la pared y con las rodillas flexionadas tratando de recuperar el aliento. Observé el lugar, mirando de forma atenta a ambos lados. Les mandé un mensaje a los chicos que ponía: " Me han pillado, tenemos que salir de aquí, por favor, tengo miedo, Ayudádme!". Después de enviarles dicho sms, continué corriendo con la vista más en el suelo que el frente. Todo iba bien, hasta que de repente me choqué contra un cuerpo y me caí al suelo. Mierda, eso era el fin.
Pasaban los minutos, el pasillo se me antojaba más angosto y el techo más bajo. Huéspedes entraban y salían de sus habitaciones, mirándome de una forma normal, que para mí era extraña. Movida por aquel miedo irracional, comencé a correr, topándome más de una vez con una de esas puertas que separaban las series de pasillos. El problema sucedió cuando una de esas veces me choqué con el mismo gerente del hotel.
-¿Quién eres tú?, ¿qué haces aquí?- me preguntó de forma inquisitiva, interrogadora y con un tono amenazador.
- Y-yo...Esto...Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaah!- comencé a correr en dirección contraria de forma alocada. Ni siquiera miraba por donde corría, solamente escuchaba los gritos de aquel hombre cincuentón detrás de mí, pidiéndome que parara y unas cuantas explicaciones. Aún así, yo corrí y corrí, cual gacela perseguida por un león en la sabana africana.
Tras correr varios metros y pasillos me paré en uno de color azul, apoyando mi espalda contra la pared y con las rodillas flexionadas tratando de recuperar el aliento. Observé el lugar, mirando de forma atenta a ambos lados. Les mandé un mensaje a los chicos que ponía: " Me han pillado, tenemos que salir de aquí, por favor, tengo miedo, Ayudádme!". Después de enviarles dicho sms, continué corriendo con la vista más en el suelo que el frente. Todo iba bien, hasta que de repente me choqué contra un cuerpo y me caí al suelo. Mierda, eso era el fin.
5.1.12
"The World On Fire" {Cap. 32 - Parte 2}
Tras andar unas cuantas calles y encontrar un puñetero taxi, llegamos finalmente al hotel. Entramos con el paso decidido y la cabeza bien alta. Suspiré mirándolos, con un cierto nerviosismo recorriéndome cada poro de la piel. Además las manos me sudaban ligeramente y tenía un tembleque molesto por el cuerpo. Me agarré a Vidal, porque hubo un momento que creí que me estaba mareando. Sería seguramente de los nervios, pero vi moverse las cosas inmóviles de la habitación y tuve que sostenerme con la ayuda del brazo de Vidal.
-¿Estás bien, Pequeña?- me preguntó mirándome un tanto preocupado.
-Si..pero uff...creo que los nervios me están jugando una mala pasada- murmuré mirándole a sus ojos azules. Su mirada me transmitía serenidad y protección, así que cogí una buena bocanada de aire, y respiré profundamente tratando de tranquilizarme. Sin embargo, mi corazón seguía latiendo a una velocidad desenfrenada.
-Bueno...tú tranquila, ¿vale?, total lo peor que nos puede pasar es que nos metan en la cárcel y a ti en un reformatorio por algún delito de allanamiento y usurpamiento de identidad...- murmuró riéndose de forma traviesa. Le atravesé con la mirada, y casi que lo maté.
- No digas eso idiota...¡ni de broma!- exclamé de forma fuerte. Bryan al oírme subir el tono de la voz me tapó la boca con la mano obligándome a callar. Me giré entonces a mi lado izquierdo mirándole y asesinándole también con la mirada, aunque sabía que había hecho bien.
-Shh...- dijo Bryan colocándose el dedo corazón sobre los labios y pidiéndonos silencio.
-Vale...- dije una vez que me quitó su mano de mi boca.
Seguimos andando, con nuestros disfraces de limpiadora y de botones. De momento no nos habíamos encontrado con nadie, así que de momento todo estaba tranquilo. Pero...el ambiente se tensó cuando nos encontramos con algo así como el gerente del hotel. Un hombre de casi cincuenta años, con una barba afeitada y un traje impecable. Miré ambos chicos, ya que él aún no había deparado en nosotros. Y con rapidez me escondí, ya que sería bastante extraño encontrar a una limpiadora a esas horas.
-¿Qué vamos a hacer?- le preguntó Bryan a Vidal, en un leve susurro.
-De momento deberíamos escondernos...- murmuró Vidal, tirando del brazo de Bryan con rapidez y escondiéndose en otro pasillo.
Mientras yo andaba en busca de un escondite por el pasillo opuesto. Anduve, hasta encontrarme en un pasillo que se me antojaba la mar de siniestro. "¿Cómo estarán los chicos?" : pensé un tanto preocupada por ellos. Esperaba que estuvieran bien, porque sino...Ufff.. Un escalofrío recorrió mi cuerpo, al pensar que les podrían haber pillado. Desde luego esperaba que no hubiera sido así.
-¿Estás bien, Pequeña?- me preguntó mirándome un tanto preocupado.
-Si..pero uff...creo que los nervios me están jugando una mala pasada- murmuré mirándole a sus ojos azules. Su mirada me transmitía serenidad y protección, así que cogí una buena bocanada de aire, y respiré profundamente tratando de tranquilizarme. Sin embargo, mi corazón seguía latiendo a una velocidad desenfrenada.
-Bueno...tú tranquila, ¿vale?, total lo peor que nos puede pasar es que nos metan en la cárcel y a ti en un reformatorio por algún delito de allanamiento y usurpamiento de identidad...- murmuró riéndose de forma traviesa. Le atravesé con la mirada, y casi que lo maté.
- No digas eso idiota...¡ni de broma!- exclamé de forma fuerte. Bryan al oírme subir el tono de la voz me tapó la boca con la mano obligándome a callar. Me giré entonces a mi lado izquierdo mirándole y asesinándole también con la mirada, aunque sabía que había hecho bien.
-Shh...- dijo Bryan colocándose el dedo corazón sobre los labios y pidiéndonos silencio.
-Vale...- dije una vez que me quitó su mano de mi boca.
Seguimos andando, con nuestros disfraces de limpiadora y de botones. De momento no nos habíamos encontrado con nadie, así que de momento todo estaba tranquilo. Pero...el ambiente se tensó cuando nos encontramos con algo así como el gerente del hotel. Un hombre de casi cincuenta años, con una barba afeitada y un traje impecable. Miré ambos chicos, ya que él aún no había deparado en nosotros. Y con rapidez me escondí, ya que sería bastante extraño encontrar a una limpiadora a esas horas.
-¿Qué vamos a hacer?- le preguntó Bryan a Vidal, en un leve susurro.
-De momento deberíamos escondernos...- murmuró Vidal, tirando del brazo de Bryan con rapidez y escondiéndose en otro pasillo.
Mientras yo andaba en busca de un escondite por el pasillo opuesto. Anduve, hasta encontrarme en un pasillo que se me antojaba la mar de siniestro. "¿Cómo estarán los chicos?" : pensé un tanto preocupada por ellos. Esperaba que estuvieran bien, porque sino...Ufff.. Un escalofrío recorrió mi cuerpo, al pensar que les podrían haber pillado. Desde luego esperaba que no hubiera sido así.
27.10.11
"The World On Fire" {Cap. 32 - Parte 1}
Salimos del Palacio de los Deportes, a nuestro paso y con las mentes fijas en un nuevo objetivo, aunque mi mente y todos mis sentidos aún seguían anclados en el recuerdo de esos cinco dioses sobre el escenario, dándolo todo por y para sus fans. Sin duda sería una experiencia digna de contar a nuestros nietos o a los de otros, nunca importaría de quienes fueran los nietos mientras estos tuvieron oídos para escuchar una historia que narraba la aventura de dos muchachos y una muchacha que cumplieron su sueño un día de Junio.
Nos dirigimos al hotel rápidamente, entramos por la puerta y nos tiramos cada uno sobre su cama, descansando apenas unos minutos cortos. Yo me levanté y me coloqué sobre la ropa del concierto el disfraz de limpiadora, hecho que luego imitaron ellos. No me quedaba demasiado bien, o al menos ya procuraba yo que no, puesto que nunca quería acabar limpiando la suciedad de otros. Me miré un momento al espejo, pensando como íbamos a llevar acabo aquello, sería arriesgado, pero tenía clarísimo que estaba dispuesta a arriesgar todo lo que hiciera falta para poder acercarme a Andy, porque si yo adoraba al grupo, pero Andy era mi dios, era voz que animaba mis noches de tristeza y sin duda necesitaba poder acercarme a él y decirle todo lo que pensaba. Necesitaba demostrarle que gracias a él, había podido sonreír después de muchos problemas, él alumbraba mis momentos de oscuridad, y por ello me sentiría eternamente agradecida. Así que, esa noche, sería la indicada, en la que le diría a Andy que como dejara de cantar le cortaría los cataplines, forma sutil de decirle que como dejara de cantar le mataría.
Pasados unos diez minutos, Bryan y Vidal se levantaron de sus camas y se acercaron a la puerta. Con un leve movimiento de cabeza me indicaron que era hora de marchar hacia el camino del riesgo. Acepté su proposición y pasé la primera por el marco de la puerta, sintiéndome poderosa y rebelde.
Nos dirigimos al hotel rápidamente, entramos por la puerta y nos tiramos cada uno sobre su cama, descansando apenas unos minutos cortos. Yo me levanté y me coloqué sobre la ropa del concierto el disfraz de limpiadora, hecho que luego imitaron ellos. No me quedaba demasiado bien, o al menos ya procuraba yo que no, puesto que nunca quería acabar limpiando la suciedad de otros. Me miré un momento al espejo, pensando como íbamos a llevar acabo aquello, sería arriesgado, pero tenía clarísimo que estaba dispuesta a arriesgar todo lo que hiciera falta para poder acercarme a Andy, porque si yo adoraba al grupo, pero Andy era mi dios, era voz que animaba mis noches de tristeza y sin duda necesitaba poder acercarme a él y decirle todo lo que pensaba. Necesitaba demostrarle que gracias a él, había podido sonreír después de muchos problemas, él alumbraba mis momentos de oscuridad, y por ello me sentiría eternamente agradecida. Así que, esa noche, sería la indicada, en la que le diría a Andy que como dejara de cantar le cortaría los cataplines, forma sutil de decirle que como dejara de cantar le mataría.
Pasados unos diez minutos, Bryan y Vidal se levantaron de sus camas y se acercaron a la puerta. Con un leve movimiento de cabeza me indicaron que era hora de marchar hacia el camino del riesgo. Acepté su proposición y pasé la primera por el marco de la puerta, sintiéndome poderosa y rebelde.
8.10.11
"The World On Fire" {Cap. 31 - Parte 2}
Pasó exactamente una hora y media hasta que los teloneros que resultaron ser Get Scared , abandonaron el escenario. Suspiré entonces profundamente y abracé a Bryan. Me daba igual que no me hablara, en aquel momento todos íbamos a ser Fallen Angels y los problemas daban igual. Todos los que nos encontrábamos dentro de aquel espacio, íbamos a olvidar todo, e íbamos a vivir la música. Sin importar la edad, el sexo, la raza o la religión del que estuviera a nuestro lado. Seríamos fans, que coño fans...FALLEN ANGELS!. Estabamos dispuestos a corear cada una de todas las canciones, a dejarnos las manos aplaudiendo y las voces gritando junto a Andy " THIS IS A NEW RELIGION! ". Mi sangre corría por mis venas rápidamente y el ritmo al que respiraba era exagerado. Estaba en estado de shock. "Solamente unos segundos": murmuraba en mi mente..."solo unos segundos...".
-Y Ahora...Sin más dilación. BLACK VEIL BRIDES!-el "presentador" profirió aquel grito de júbilo que nos hizo estallar a todos en un enorme grito de "FALLEN ANGELS!". De repente, comenzó a sonar de fondo "New Religion" y los chicos comenzaron a salir, todos menos CC. Primero los fans pudimos divisar a Jinxx y a Jake dándole caña cada uno a su respectiva guitarra, después fue Ashley que salió por el lado izquierdo, coreado por el público. Finalmente, fue él. Salió Andy y empezó a cantar la letra de la canción. Me quedé con la mirada perdida en cada uno de sus movimientos. ÉL ESTABA ALLÍ.! ESTABA ALLÍ!. SOLAMENTE A UNOS METROS DE MÍ. TODOS ESTABAN ALLÍ.! YO ESTABA ALLÍ. ! BVB ESTABA EN ESPAÑA Y YO LOS ESTABA VIENDO. Pensé que me moría de la emoción, pero cuando noté que de mis ojos caían lágrimas de la emoción, supe que todo aquello era verdad, me pellizqué, le dije a Vidal que me pegara y hasta me mordí un brazo. Era real. Miré a Angie, que estaba emocionada igual que yo, sonriendo de oreja a oreja, y cantando, yo había perdido momentáneamente la voz, porque estaba llorando de felicidad, como la vez en que por navidad me regalaron las cuatro primeras temporadas de LOST. Terminaron así la primera canción: rodeados de fans locos, gropies emocionadas, gritos, carteles, aplausos. BVB había llegado a España.
La siguiente canción fue "All Your Hate". No me la sabía demasiado bien, pero no importaba ya quee staba disfrutando de lo lindo, con la sola presencia de ellos encima del escenario. Me temblaban las manos y me sudaban, todo eso, mientras intentaba hacer fotos. MONTONES Y MONTONES DE FOTOS. Saqué a Andy en varias poses, dentro de lo que cabía y la calidad de la cámara, después les hice al resto. Aunque no apagué la cámara en toda la noche. Finalizó la canción y aplaudí viendo como Andy se acercaba al borde del escenario, con la mirada perdida en sus fans. POR DIOS. PERO QUE OJAZOS!. Le eché fotos y fotos, y alargué el brazo hasta Bryan, levantando mi dedo pulgar, esperando su respuesta. Me regaló otro gesto idéntico, y supe que estaba disfrutando como un niño pequeño con un caramelo, al igual que yo. Nuestra felicidad se podía incluso palpar, al igul que mi emoción que seguía reflejada en mis lágrimas, aún jóvenes y resbaladizas. Estas surcaban mis mejillas. Vidal se percató de ello y me sonrió, acercó sus dedos y me las quitó, le abracé de forma cariñosa y acto seguido besé su mejilla centrándome en aquel acontecimiento que marcaría mi vida. A partir de esa noche todo sería como con el nacimiento de cristo, solamente que sería Antes y Después del Concierto de BVB. No me veía capaz de olvidar aquel día, ni tan siquiera de apartarlo de mi memoria temporalmente. Siempre tendría un hueco en mi corazón, en mi memoria y en mi vida. Y esperaba que no fuera la primera y última vez que los viera en concierto.
Tocaron luego "God Bless You" , "Knives & Pens", la que sin duda fue un espectáculo tanto por parte de ellos como por parte de los que estábamos abajo, gritando, e intentando sobrevivir a alguna que otra hoya. Fueron después el turno de un solo de CC, "The Legacy" , "Set The World On Fire", "Rebel Love Song", "Carolyn". . El tiempo me pasaba rápido, pero al mismo tiempo tranquilo, estaba sacando cada esencia de cada segundo, gritaba a más no poder, y lloraba como una descosida cuando sonó "Carolyn". Intercambié un cruce de miradas con Bryan y le abracé después. Esa canción era de una de las más preciosas que tenían, aunque luego tocaron "Savior" y también regalé lágrimas a diestro y siniestro. Pero sin duda, cuando comenzó a sonar "Perfect Weapon", mi corazón se paró durante unos segundos y analizó toda la situación, acto seguido volvió a latir y se centró en bombear sangre, mi cerebro en hacerme sentir feliz y mis sentidos en todos ellos. El cabello volador de Jake Pitts, las muecas graciosas de Jinxx, el sonido de las baquetas de CC, las idas y venidas de Ashley por el escenario y las miradas penetrantes acompañadas de esa hermosa sonrisa de Andy. Todo en ese momento era perfecto, se me olvidó que a mi alrededor había más fans, de como me llamaba y hasta de que estaba en Madrid. Solamente estábamos ellos y yo. La música envolvía mi cuerpo y mi cabeza se movía, junto con mi cuerpo, entre botes y movimientos de cabeza. La canción acabó. Todos los que estábamos allí sabíamos que eso iba a acabar en cualquier momento, que nuestro sueño se finalizaría en unos minutos y nuestra existencia volvería a ser la misma de siempre. Pero...también sabíamos que aquello no se iba a quedar así y que aún quedaba algo más que tenían que darnos los cinco dioses de nuestra nueva religión, y eso era nada más y menos que "Fallen Angels".
Agarré la mano de Angie movida por el vínculo musical, afectivo que nos unía y cuando Andy comenzó a cantar ambas lo hicimos, saltando y haciendo fotos como paparatzzis. Pero sin duda, el momento estelar fue cuando él se bajó del escenario, anduvo por la primera fila hasta que llegó a nosotras. Nos apretamos mutuamente la mano porque lo teníamos justo en frente, y alargamos la otra tocándole. A Andy le gustaba provocar y lo peor era que lo conseguía. Yo palpé su pelo y parte de su brazo y Angie igual pero por el lado izquierdo. Luego se marchó, no sin antes dedicarnos una sonrisa, que hizo que se nos cayeran las bragas. Subió al escenario y se tiró al suelo, terminando parte de la canción en este. Entonces. FIN. La música cesó, aunque el espacio aún seguía lleno de gritos de alabanza y júbilo para ellos. Se despidieron con unas palabras en inglés, no sin antes lanzar sus púas. Yo pillé una de Jinxx y me quedé con cara de felicidad extrema y Bryan por lo que ví pudo coger una de Jake Pitts. Andy nos dedicó una última pose para una foto, al igual que el resto y después se hicieron la típica foto con el público. Pasados unos minutos, en los que se despidieron y saludaron salieron por el lado derecho del escenario, dejándolo desierto y con los instrumentos que sin ellos no tenían vida. Abracé con fuerza a Angie, a Bryan y a Vidal, y me apoyé sobre la valla y susurré, - Y la noche no ha hecho más que empezar...- le guiñé un ojo a los chicos y lancé una mirada a mis pies sucios y cansados.
"The World On Fire" {Cap. 31 - Parte 1}
ANTES DEL CAPÍTULO 31, UNA DEDICATORIA...
*Nota: Me gustaría dedicar este capítulo a Angie. Esa chica loca que conocí hace unos meses en tuenti, gracias a nuestra obsesión mutua por BVB y sobre todo como groupies de Andy Biersack. Gracias por escucharme en muchas ocasiones, y por ser una tan fiel seguidora de este fanfic. Que sino fuera por personas como tú, no sé si hubiera seguido adelante. Por que si nadie lo lee...¿para qué escribir?. Gracias por todo Toxic <3. Espero que algún día podamos conocernos de verdad en un concierto de BVB y cumplir nuestro sueño juntas. Con Cariño, Pilaria ♥. We are the Fallen Angels ;) !
EL CONCIERTO. {Cap. 31 - Parte 1}
Comenzamos a andar, delante teníamos solamente a unas cinco personas. PRIMERA FILA ASEGURADA!. Me reí para mis adentros y seguí saltando, y andando. Cuando pasé la puerta del Palacio, y comenzamos a dirigirnos entre pasillos hacia la parte de abajo, donde estaba colocado el escenario, ya no tenía control sobre mi persona. Estaba en un jodido sueño. Quedaban menos de dos horas para que viera a BVB después de casi dos años deseando verlos, sin duda sería épico y de esas historias dignas de contar a los nietos de uno mismo, o sino a los de cualquier otra persona. Conforme nos aproximamos a nuestro destino final, zarandeé a Vidal como unas quinientas y pico veces, haciendo que este se quejara y me lanzara maldiciones, a las que yo de forma nerviosa contestaba con una risa de lunática. Loca por BVB.
- DIOS. NO PUEDO CREERLO, ESTAMOS EN PRIMERA FILA!!!!!!!!!!!!!!- grité como una loca casi en el oído de Vidal. Este dio un salto y se llevó la mano a la oreja, quejándose después de forma tranquila. Me comprendía y me alegraba de que lo hiciera, porque ese día estaba jodidamente loca. Le abracé de nuevo como unas mil veces y me senté esperando a que pasara el tiempo de forma rápida. Durante el período de espera de una hora para que salieran los teloneros, me repasé mi maquillaje a lo Andy y comí otro bocadillo, que habíamos colado infragantti. Bryan y yo aún no habíamos entablado palabra, pero por su mirada y la sonrisa que surcaba su rostro, sabía a la perfección que estaba igual o incluso más emocionado que yo. No podía estarse quieto y tatareaba las canciones, practicando sus letras, mientras yo, me hacía fotos con Vidal poniendo caras estúpidas. El tiempo pasaba y pasaba...Hasta que en un instante, me cara se iluminó. Había estado tan absorta en mis pensamientos que no me había dado cuenta de que al lado tenía a Angie, la abracé con fuerza y besé su mejilla. Ella me correspondió y unos hicimos varias fotos, luego saludó a Bryan y volvió a su sitio.
-Ya nos queda poco....ya nos queda poco...- susurraba yo nerviosa y moviendo las manos dentro de los bolsillos de mi pantalón.
-Poco...poco...estaremos juntas Pilaria, bieeen!. Vamos a ver a Andy...- murmuró con una sonrisa de viciosa, que se reflejó en mi rostro.
-Lo sé...Va a ser una gran noche...-
-Una gran noche.- sentenció mis últimas tres palabras y en ese instante, presentaron a los teloneros que salieron para comenzar a calentar el ambiente.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)







